Cómo limpiar correctamente las brochas para que mantengan su forma

Por Alexa Erickson


Las brochas de alta calidad están diseñadas para ser utilizadas en varios trabajos, una y otra vez. Y aunque pueden tratar bien tus proyectos, si no las cuidas de nuevo limpiándolas adecuadamente después de cada uso, las cerdas de las brochas acabarán deformándose y albergando motas de pintura que provocarán un acabado desigual en tu próximo proyecto.


En lugar de malgastar tu dinero y tiempo en conseguir nuevos materiales, dedica unos minutos extra a limpiar tus brochas una vez que hayas terminado. A continuación te explicamos cómo limpiar correctamente tus brochas húmedas, desglosado por tipo de pintura, y cómo limpiar las brochas en las que la pintura ya se ha secado.

tres brochas limpias

Foto vía Jenni Ingram


Cómo limpiar la pintura al agua o al látex de las brochas

El proceso para limpiar la pintura a base de agua o látex de las brochas comienza justo cuando terminas tu proyecto y mientras la pintura aún está húmeda en las brochas. Dado que la pintura aún está húmeda, asegúrate de llevar puesta la ropa de pintar y usar guantes de goma para no mancharte las manos.


Herramientas y materiales necesarios


Paso 1: Limpiar el exceso de pintura

Elimine el exceso de pintura de la brocha arrastrando cada una de las brochas mojadas por la parte superior de la lata de pintura abierta. Una vez que haya terminado, vuelva a cerrar la lata con un martillo o mazo.


Paso 2: Aclarar y peinar la brocha

Aclara las brochas bajo el grifo de agua caliente. Utiliza un peine de pintura de alambre para cepillar las cerdas de cada brocha y liberar cualquier pintura oculta, especialmente cerca de la base de la brocha más cercana al mango.


Aclara de nuevo cada una de las brochas, masajeando las cerdas, hasta que el agua que sale de las cerdas sea transparente. Es probable que el agua tarde unos minutos en salir completamente limpia de pintura.


Paso 3: Sacar el exceso de agua de la brocha

Cierre el agua y golpee cada brocha contra el lateral del fregadero para eliminar el exceso de humedad. Seca cada brocha contra un periódico o una toalla de papel y luego deja que se sequen horizontalmente en una superficie plana.


Cómo limpiar la pintura al óleo de las brochas

Como el agua y el aceite son inmiscibles, necesitarás algo más fuerte para limpiar la pintura al óleo de las brochas: disolvente. El disolvente de pintura es el agente más eficaz en este caso, pero si eres sensible a él (es decir, si los productos químicos te provocan dolores de cabeza o sarpullidos), puedes utilizar aceite de linaza en su lugar.


Herramientas y materiales necesarios

  • Toallas de papel
  • Diluyente de pintura (o aceite de linaza)
  • Guantes de goma
  • 3 recipientes (las latas de café funcionan muy bien)
  • Periódico
  • Peine de pintura de alambre
  • Guantes de látex


Paso 1: Crear la estación de trabajo

Antes de limpiar las brochas, coloca unas cuantas capas de papel de periódico sobre una superficie de trabajo. A continuación, coloque varias toallas de papel sobre una sección del periódico para secar la brocha después.


Paso 2: Llena los recipientes con disolvente de pintura

Ponte los guantes de goma. Coloque los tres recipientes sobre el periódico y llene cada uno de ellos hasta la mitad con diluyente de pintura.


Paso 3: Eliminar el exceso de pintura

Aunque tengas varias brochas sucias, deberás limpiar una a la vez. Utilice un peine de pintura de alambre para peinar el exceso de pintura al óleo de la brocha, permitiendo que la pintura sobrante caiga de nuevo en el bote o bandeja de pintura.


Paso 4: Coloque la brocha en el primer recipiente

Haga girar la brocha sucia alrededor del diluyente de pintura en el primer recipiente, y luego deje que se empape durante cinco minutos.


Paso 5: Retire la brocha y séquela con toallas de papel

Retire la brocha del recipiente y presione las cerdas de la brocha sobre las toallas de papel para eliminar el disolvente.


Paso 6: Repita el proceso de remojo y secado

Coloque la brocha en el segundo recipiente de disolvente y repita el paso 4. A continuación, repita el paso 5. Haga este mismo proceso con el tercer recipiente.


Paso 7: Retire el exceso de disolvente y déjelo secar

Con los guantes puestos, exprima el exceso de disolvente de la brocha y vuelva a introducirlo en el recipiente de disolvente. Seca la brocha en una toalla de papel limpia. Deje que la brocha se seque horizontalmente en una superficie plana. Repite los pasos del 3 al 7 con las demás brochas que necesites limpiar.

varias brochas sucias

Foto vía Angela Davis- A to Z Custom Creations


Cómo limpiar la pintura seca de las brochas

Cuando la pintura se seca en una brocha, el resultado es un estado petrificado que parece casi permanente. Por suerte, puedes utilizar vinagre para eliminar todo tipo de pintura endurecida (agua, látex y aceite) de tus brochas.


Herramientas y materiales necesarios

  • Vinagre blanco
  • Cacerola
  • Jabón líquido para platos


Paso 1: Hervir el vinagre

Hierve una taza de vinagre blanco en una olla. Una vez que hierva, coloca el cepillo o los cepillos en el vinagre caliente, con las cerdas hacia abajo. Déjalo reposar durante 20 minutos.


Paso 2: Lavar el cepillo

Una vez transcurrido el tiempo, lava los cepillos en agua tibia y jabón. Utiliza las manos para peinar las cerdas para aflojar y eliminar la pintura. Deje que la brocha se seque en posición horizontal sobre una superficie plana.


Consejos para el almacenamiento y uso de las brochas

La forma de guardar las brochas también es importante para garantizar su longevidad. Puedes hacer tu propio estuche para las brochas recién lavadas: Una vez que hayas limpiado y secado bien la brocha justo después de usarla, dobla una bolsa de supermercado u otra bolsa de papel alrededor de las cerdas de la brocha. Cierra el papel con cinta adhesiva en el mango del cepillo. Procura no apretar las cerdas al envolverla, pues de lo contrario la brocha perderá su forma.


Si piensas volver a utilizar la brocha dentro de unas horas o unos días, mete la brocha mojada en una bolsa de plástico. Exprime todo el aire que puedas de la bolsa y átala con un nudo.


Cuando estén secas y listas para guardarlas hasta su próximo uso, guarda las brochas con las cerdas en posición vertical en un tarro, jarrón o vaso. Evita guardarlos con las cerdas hacia abajo, ya que esto puede hacer que los pelos se doblen y se rompan.


¿Tienes algún proyecto de pintura pendiente? Comparte tus ideas a continuación.

Este proyecto fue traducido del inglés