Cómo NO podar un árbol de humo

No todos los proyectos de mejora del hogar tienen éxito... ¡especialmente en el departamento de jardinería! Hoy compartimos cómo fracasamos en un proyecto de poda en nuestro patio trasero, junto con los próximos pasos que planeamos para tratar de arreglarlo.
El invierno pasado, intentamos podar nuestro árbol de humo para que volviera a crecer un poco más pequeño y ordenado este verano. Recortamos las ramas en sus extremos, hasta la altura que queríamos que tuviera el árbol. Pero no nos dimos cuenta de que podar el árbol de esta manera haría que su crecimiento superara rápidamente el tamaño más pequeño que queríamos. Y ahora tenemos un monstruo humeante en nuestras manos.
En lugar de un árbol de humo bonito y bien podado en nuestro patio trasero, ahora está creciendo tan alto como las ventanas del segundo piso. Y está engullendo otras plantas en ese rincón del jardín. La diferencia entre el crecimiento del árbol del verano pasado y el de este verano es una locura - mira esta comparación lado a lado.
Como puedes ver, nuestros esfuerzos de poda tuvieron el efecto contrario al que habíamos planeado. En lugar de mantener el árbol de humo bien formado y con un tamaño razonable, parece que hemos creado una situación de crecimiento aún más descontrolada. Las ramas y las hojas bloquean por completo la ventana del rincón del comedor, impidiéndonos contemplar el jardín del patio trasero durante las comidas. No está bien.
Después de notar el inusual (e inesperado) crecimiento del árbol de humo a principios de este verano, investigamos un poco más para ver qué podría haber ido mal. Básicamente aprendimos que un árbol de humo debe ser podado en invierno o a principios de la primavera recortando en el punto de ramificación, para evitar que el árbol brote en exceso. Así que para asegurarnos de que este crecimiento excesivo no se repita, estamos planeando volver a podar el viejo Smoky -de la manera correcta- este invierno o la próxima primavera. No podemos cortarlo más este verano, o simplemente rebotará y seguirá creciendo aún más.


Sin embargo, hay un aspecto positivo en toda esta situación. Una noche, mientras cenábamos en el rincón del comedor, mirábamos por la ventana llena de árboles y nos lamentábamos de haber perdido la vista del jardín, cuando vi algo entre las ramas. Un petirrojo se había instalado en un lugar central donde se juntan varias ramas. Fue una sorpresa tan agradable descubrirlo, y nos hizo no importarnos tanto el gran árbol. Seguimos echando de menos nuestra vista del jardín, pero esta vista también es muy especial.
Para más información, consulta la siguiente entrada de nuestro blog.

Este proyecto fue traducido del inglés