Antes y después: Cambio de imagen de un banco de madera

¿A quién no le gusta un buen antes y después?
Dar una mano de pintura es mi forma favorita de transformar un mueble anticuado o descuidado. Es sencillo, no requiere ninguna experiencia y acabas con un mueble que te encanta.
Cuando encontré este triste banco de madera desechado a un lado de la carretera, supe que tenía potencial. Mira cómo reformé el banco -con un poco de lijado y pintura- y le di una nueva vida en el porche de mi casa.
Abandonado frente a una casa con un cartel de "gratis" pegado en la fachada, este pequeño banco estaba esperando a que lo recogiera.


Su pintura granate estaba desconchada y desgastada, pero más en el sentido de la negligencia que en el del estilo de granja tan popular hoy en día.


Y este banco de madera estaba muy deteriorado. Las tablas del asiento necesitaban especialmente atención.


A pesar de su pintura deteriorada y su superficie rayada, el banco era robusto. No hay patas rotas ni partes que se tambaleen. Sólo necesitaba un poco de cariño y una nueva pintura.
La reparación de este banco comenzó con un montón de lijado. Y más lijado. Y un descanso cuando me dolían las manos de tanto lijar. Y más lijado.


Las tablas que formaban el asiento del banco estaban tan rayadas y desgastadas que habría tenido que lijarlas por completo para que los arañazos desaparecieran del todo. Así que hice trampa y les di la vuelta para que el lado rayado quedara hacia abajo.


Después de lijar, apliqué dos capas de una pintura gris moderna. (La pintura me sobró de otro proyecto, así que no me costó nada).
Este es el aspecto del banco después de la transformación de la pintura.
Este pequeño y dulce banco vive ahora en mi porche. Encaja perfectamente en un rincón del pequeño porche, como si estuviera destinado a ir allí.
Además de la practicidad de añadir asientos, el banco también hace que el lugar sea mucho más acogedor. Te invita a sentarte y a relajarte.
A veces no hace falta mucho -sólo una capa de pintura- para transformar un mueble. Tanto si eres un viejo profesional de la renovación de muebles como si nunca lo has hecho, quiero invitarte a que cojas la brocha.


Si estás trabajando en una cómoda barata que encontraste en una venta de garaje o en una vieja mesa auxiliar que ya no te gusta, ¿qué es lo peor que puede pasar? Si no te gusta el nuevo color de la pintura, píntalo de nuevo.


Es bastante gratificante dar una nueva vida a algo, especialmente si realmente lo disfrutas una vez que el proyecto está terminado. ¡Feliz pintura!

Este proyecto fue traducido del inglés